¡Estaba cabreado!
Y tenía ganas de intentar averiguar si el cabrón sabía quién era o no.
Mientras tanto, Ricardo recibió un WhatsApp de Óscar, el hombre estaba de buen humor, pero cuando vio el mensaje, frunció el ceño como si estuviera en estado de shock, —Gabriel, ven aquí.
Cada vez que hablaba con Óscar, necesitaba que Gabriel estuviera allí para ayudarle.
Tenía que admitir que Gabriel tenía un don para engatusar a los niños, después de todo pensaba que con el carácter de ese niño ya lo habrí