Emily.-
Ambos nos quedamos en silencio, yo seguía sentada sin mover un solo musculo ni siquiera parpadeaba.
— Yo he cuidado muy sola a Mi hijo –Enfatice las dos últimas palabras.
— Lo sé, pero sabes cómo son esos procesos y más con un niño como Diogo que ha pasado por tantas cosas –Lo miré con el ceño fruncido. –Jacob me mostró el expediente de Diogo, déjame ayudarte, podríamos casarnos por cierto tiempo y mudarnos a España por unos meses para que bienestar familiar no deje en paz
— ¿Nos? –Pre