Capítulo 24 —Tensión al límite
Narrador:
Habían cruzado una línea esa noche, una que ambos sabían que era inevitable pero cargada de significado. Y ahora, mientras descansaban en la cama con las sábanas apenas cubriéndolos, la realidad comenzaba a asentarse. Kael estaba junto a ella, apoyado en un codo, sus ojos recorriendo su rostro como si intentara grabarlo en su memoria. Era un momento íntimo, casi perfecto, pero Mickaela sabía que debía romperlo. Había algo que debía decirle, aunque temía