Capítulo 21 —Espejismos de perfección
Narrador:
La galería resplandecía como nunca. Las luces cuidadosamente colocadas iluminaban las obras de arte, proyectando sombras que parecían danzar con elegancia entre los asistentes. Los invitados, vestidos con sus mejores galas, se movían entre los salones como figuras de una pintura en movimiento, sosteniendo copas de champagne y murmurando elogios sobre cada detalle del evento. Mickaela supervisaba todo con la mirada afilada de alguien que sabía que