Lauren abrazó a Rose con fuerza inmensa, las lágrimas comenzaban a detenerse rápidamente, después de unos segundos estaba totalmente calmada, ante lo cual Rose le acercaba una malteada, la conocía bien como la palma de su mano y cada línea de ellas.
-Mamá, tienes razón, no puedo imponerle a Antony lo que yo quiero que el haga con respecto a su trabajo, ha trabajado duro por su ascenso-.
-Entonces mucho mejor, apóyalo, además hasta donde se Antony es buen chico, y tiene tiempo para ti, solo debe