Me quedé en silencio. ¿Cómo le puedo decir a ellos que estaba soñando con la persona que no debería de soñar? ¿Qué había conocido en este día, pero que aún así no podía dejar de pensar en él? Me sonrojé un poco, limitándome solo a seguir mi silencio. No quería decir nada. No quería responder nada. Porqué no quería decir: Estaba teniendo una cita imaginaria con Arthit. No. No podía. Reí.
—¡Nada! Recordé… Recordé cuando iba a visitar a mi familia en navidad, sí, eso —mentí. Dean frunció el ceño,