Terminaron el crucero estando muy unidos, pensando que iban a comenzar una vida nueva, sólo quedaba hablar con Facundo, Lorenzo creía que no tendrían problemas por eso, pero Edith tenía miedo y vergüenza y realmente no sabía cómo reaccionaría su hijo, es que Facundo realmente amaba y admiraba a su padre.
Ella pensaba que la podría acusar de haber olvidado a Paolo o de no respetar su memoria, o tal vez de ser una mala madre.
Daría todo por escuchar los pasos de Paolo caminando por su casa, por