Capítulo 11 — Sombras y Secretos
Emma Anderson
Me desperté incluso antes de que sonara el despertador. La lujosa habitación, que la noche anterior parecía una prisión, ahora, bajo la luz de la mañana, se asemejaba al escenario de una película. Me puse unos vaqueros y una sencilla camiseta de punto, recogiendo el cabello en una práctica cola de caballo. Al salir, mis pies vacilaron un segundo en el pasillo, pero mi mente repasó el mapa mental de la noche anterior. Sabía exactamente dónde estaba.