Albert llega al apartamento de su hermano, toca la puerta. Robert, quien se encuentra acompañado de las gemelas Mandy y Mindy, se levanta del sofá y se dirige a la entrada, abre la puerta y sorprende de ver a su hermano allí:
—¡Albert! —exclama con aspaviento.
—Eres un desgraciado —espeta y sin darle oportunidad de nada, lo toma por el cuello de la camisa y lo pega contra la pared.— ¿Cómo te atreves a ir a mi casa, y hacerte pasar por mí frente a mis hijos, eh?
—¿Qué dices? Yo no me hice p