10. El incidente.
Para el jueves de esa misma semana, temprano por la mañana, el doctor Monroe llamó a Owen con las buenas noticias de que la fecundación fue efectiva y que los blastocistos están listos para ser implantados al día siguiente. La emoción amarga que recorrió a Owen no fue nada normal, si bien él deseaba con toda su alma un hijo, el hacerlo así, venía viendo como sin gracia; en todo caso ya el procedimiento estaba sobre la marcha y ese mismo día por la tarde le avisó a Gisselle por mensaje, ya que se