— Lo siento, ¿Te ha molestado? Debí pedirte permiso. — Susurró Leandro alejando su mano de Rouse.
La bella mujer de ojos azules negó lentamente con su cabeza.
— No, en realidad no me molesta para nada… — Comentó ella con un tono pacífico en su voz mientras seguía viendo a ese apuesto hombre frente a ella.
Un silencio reinó en el salón, uno que no fue para nada incómodo.
— ¿Cuando exactamente será ese viaje? Y… ¿Por qué has deci