Julia.-
Salir de la habitación escoltada por dos detectives, después de un ataque horrible del hotel, ¡Adiós a mi bajo perfil!
— ¿Julia? –una voz muy familiar, hizo que todos nos detuviéramos de golpe.
— ¿Gian Shmid? –Gian mira asombrado a los hombres de traje y a mi padre.
— ¿Todo está bien?
— Sí, no… es un asunto que debo aclarar –digo con timidez.
— ¿Necesitas un abogado? –abrí la boca, para decir que no, pero mi padre hablo primero.
— ¡Sí! Necesita un abogado.
Mi padre y Gian nos se