Lolita se quedó atónita unos instantes; sorpresa y tristeza se reflejaban en su rostro. De repente, sintió el cuerpo y las piernas débiles.
Y lo peor era que se acababa de enterar.
"¿Cómo ha podido pasar esto, doctor?", preguntó Lolita, sin saber qué decir. Ella creía que Katerina estaba perfectamente bien.
"En realidad, esta enfermedad se puede detectar a tiempo. El trabajo pesado, la sobrecarga de actividades, la falta de descanso pueden desencadenarla. Además, el exceso de preocupaciones, lo