"¡Ehm!" Diego emitió un sonido para limpiar su garganta. Por enésima vez lo habían pillado en fraganti. Había perdido totalmente la compostura. Pero Diego no sería Diego si no supiera salir adelante.
"Tenías un mosquito en tu mejilla."
"¡Qué excusa!" La mano se sacudió bruscamente. Diego miró su mano desgraciada. Luego volvió a su posición. "¡No creas que porque te dejo estar cerca mía puedes tocarme a tu antojo!", dijo Lolita con una mirada penetrante.
"No tuve mala intención." Diego casi se q