En los últimos días, Lolita solo se había quedado en la mansión. Aburrida, claro. Pero solo estaba tratando de cumplir lo que le había dicho a Diego hace algún tiempo: que se sentiría apegada a lo que él dijera.
Actualmente, Diego le había dicho que se quedara en casa, haciendo lo que pudiera. Tocar el piano, cocinar con Rio y jardinear con Arman.
La presencia de esos dos hombres redujo el aburrimiento de Lolita.
Y llegó el momento de que Rio tomara una decisión. Escogió Italia como lugar para