Parte 1...
Ana
Ni siquiera sé qué voy a decir cuando llegue a la empresa. No dormí bien. Estuve en un estado de euforia y miedo toda la noche.
Dormí muy poco y me desperté temprano, aún de madrugada. Con la mente llena de pensamientos, no puedo relajarme.
Dios mío, ahora puedo tener una vida completamente diferente y eso me pone nerviosa, pero no es malo. Toda cambio tiene sus dos lados, lo bueno y lo malo. Depende de cada momento y de cómo la persona puede adaptarse a ese cambio.
Si lo acepto,