Mundo ficciónIniciar sesiónCuando Joseph abrió medio ojo cerca de las cuatro de la tarde del día siguiente, le dolía todo, pero no tuvo tiempo de quejarse, porque Alfa ya estaba sentada frente a él, esta vez con una manopla se acero en cada mano.
-Bien, mi querido amigo, ayer me diste información incompleta sobre Darcy Pines.
-No sé nada más… - un golpe certero en la mandíbula lo hace gemir de dolor y la mira con odio -. Est&aacu







