Estaba sorprendida por mis pensamientos. ¿Por qué pensé en la palabra mezquino?
“Señorita, mis disculpas. La puse en una situación difícil”.
La mirada de Lucas permaneció indiferente y estancada. Era como si nada hubiera causado la más mínima ola en su mirada. Sin embargo, sentí que sus ojos eran un pozo profundo. Un abismo que escondió todas las vicisitudes, el dolor y la soledad sin fin que nadie podía ver.
“Lucas, no es tu culpa”.
Lucas no hizo nada malo. Yo tampoco hice nada malo. Por su