Zachary pareció sentirse aliviado al escuchar la voz de Caroline.
Él le dijo a Isabelle: “Tu Mamá está aquí. Deberías hablar con tu Mamá, Leoncita”.
“Oh. Claro”.
El clima en Noruega era mucho más frío que en su país de origen. Aunque Isabelle vestía ropa delgada, igual podía soportar el frío. Ella prefería verse hermosa a estar cálida.
Sin embargo, no tenía problema ya que el conductor encendió la calefacción del coche.
Isabelle se dejó caer perezosamente en el asiento mientras preguntaba: