Un niño con un año y cinco meses de edad aprendía muchas nuevas palabras.
A pesar de eso, no podían conectar las palabras en oraciones. No solo eso, ellos no podían usar las palabras para expresar sus emociones. Eso era porque siempre escuchaba balbuceos de ellos.
Cuando Zachary escuchaba sus balbuceos, él los miraba de una vez. Luego, él contestaría con algunas palabras. Ninguno de los dos se entendía entre ellos.
Por ejemplo, cuando Bella lo llamaba Papá, ella solo balbuceaba: “Cu, cu”. Ell