Tanto los sabios como algunos de los alfa más viejos del reino eran de costumbres muy arraigadas. En los últimos dos siglos habían ascendido al trono muy pocas hembras alfa, e incluso cuando lo habían hecho, su pareja asumía un papel más activo, mientras que ellas se centraban en la crianza de sus hijos.
La jerarquía dominada por los hombres había hecho que Amaris se sintiera muy frustrada a lo largo de los años, ya que la misoginia en algunas manadas seguía estando muy presente y apenas se ha