Enzo
Jamás creí que esas dos palabras pudiesen devolverme el alma al cuerpo. Salgo corriendo y termino arrodillado frente a ella. Cyrene está respirando de nuevo, no tengo idea de cómo sucedió, estaba seguro de que había escuchado cómo se detenía su corazón, sin embargo, ahora ha vuelto a latir, vigoroso y saludable.
La herida que tiene en el abdomen se ha cerrado y ha parado de sangrar, como si ella fuese un lobo más.
La idea se me pasa por la cabeza, ¿será que él la mordió? No obstante, el ar