Mundo ficciónIniciar sesión—Distráeme. Falta un siglo para la medianoche.
El reclamo de Milo me arrancó otra sonrisa, porque no precisaba que lo entretuviera, sino que buscaba distraerme a mí del manifiesto rechazo de Risa.
—Sí, mi señor —respondí, imitando las maneras de mi pequeña cuando bromeábamos—. ¿De qué quiere que le hable mi señor?
—Eres un bufón.
—Mira quién habla.
—El verano. ¿Qué puedo hacer para mantenerme ocupado? ¿Qué precisas que haga?
Me tomé un momento para co







