Mundo de ficçãoIniciar sessãoContuvo el aliento cuando me incliné sobre ella y volví a percibir ese rastro floral en su esencia, que eclipsaba al láudano. Fue como si jalara de mí hacia su cabello. Olí su cara con lentitud, intentando identificar ese aroma, que pareció hacerse un poco más discernible. Era lo más delicado que oliera jamás. ¿Sería ésta su verdadera esencia, libre de miedo y dolor físico?
Llevé mi nariz







