Narrador
Habían pasado tres día que no sabía nada de Elizabeth, luchaba con su lobo para no salir corriendo detrás de ella, borro todo tipo de contacto, para no caer en tentación. Su parte racional le decía que era lo correcto, de esa manera la mantendría a salvo. Había muchas cosas que no podía contarle porque sabría que sería muy difícil para ella.
En la penumbra de su habitación, sin nadie que pudiera atestiguar, el enorme lobo negro lloró. Sufría en silencio por quererla, eso era algo que no