Me siento en el suelo, perdida en mis pensamientos. ‘¿Malachi puede oler al bebé? ¿Sus sentidos son tan fuertes? Es su bebé; quizá tengan una conexión de hombre lobo que desconozco’. Divago antes de salir de mis pensamientos. Miro a Malachi a los ojos mientras esta en su forma lobo y luego vuelve a su forma humana, de pie ante mí, completamente desnudo.
Se acerca a mí y me abraza con fuerza. "Luna, ¿estás bien?", él pregunta, con un tono de alivio. "Sí, estoy bien. Me has salvado otra vez". Me