80. HAY COSAS QUE NO DEBEN HACERSE.
Todos se miran entre ellos, la plaza que ellos creían que iban a dar, no es tal. Se miran desconcertados para luego mirar al Alfa Supremo que también se muestra desconcertado. Están en el medio del palacio real de Egipto en Tebas. El faraón Ramsés ll, padre de Jacking, viene a su encuentro sonriendo feliz.
—Horus hijo mío, gracias. Muchas gracias —y sin más lo abraza efusivamente ante la mirada desconcertada de todos.
—¿Por qué padre? —pregunta Jacking realmente confundido.
—Si no me hubieses a