Capítulo 79 — Una vida miserable.
—¿Divorcio? —Asiento como si no me doliera hablar de eso y tomo de mi jugo de naranja. Ni siquiera su sabor ácido me hacía cosquillas en la boca.
Estos días no había sido capaz de sentir algo.
—¿No crees que estás exagerando, Larissa? Aria, dile algo.
Miro a mis dos amigos y me fuerzo a sonreírles un poco, rezando internamente para que no me bombardearan con preguntas que ni yo sabía cómo responder.
Habían pasado dos caóticas semanas en las que muchas cosas habían cambiado.
Ni siquiera sabí