—Bienvenidos, señor y señora. —Una mujer de edad avanzada nos regala una sonrisa pequeña y educada. Estaba vestida con un uniforme de dos piezas negro y unas zapatillas del mismo color—. Todo está listo para ustedes.
—Gracias, Linda. —Agradece el pelinegro y me toma de la mano—. Larissa, ella es Linda, mi ama de llaves. Antes estaba en mi antigua casa, pero la traje conmigo porque es la más capaz para llevar las cosas aquí.
—Mucho gusto, señorita Myers. —Sonríe ella con amabilidad—. Estoy dispo