Capítulo 18 — Mentir nunca ha sido mi fuerte.
—¡Vete de aquí, Logan! —le grito por quinta vez, enojada, pero él se mantiene ahí, quieto, mirándome embobado—¿No me escuchas? ¡Dije que te...!
De pronto, una mano se posa sobre mi boca, deteniéndome de desatar mi furia contra el pelinegro. Logan está justo frente a mí, manteniéndome sentada al borde de la cama. Sus ojos se han oscurecido y nunca dejan de ver los míos.
¿Qué pasa?
¿Por qué mi cuerpo ha reaccionado como si hubiera recibido una fuerte descarga eléctrica?
Quiero negarlo, pero no pu