Los temores la devoraron al escuchar la orden de detenerse. Sorprendida y asustada, congelo los movimientos, dejando una mirada baja que contenía pánico ante lo que había hecho.
>>¿Qué he hecho?<< tragar saliva resulto tan difícil como el acto de intentar verlo. La idea de encontrarse con un rostro furioso que le diera la respuesta contraria a la que esperaba, la hizo sentirse destruida. La película con sus fantasías se destruyó ante una sola palabra, dando paso a la otra que jamás intento vis