El tiempo circulo de prisa, hasta la hora de la merienda, tomando la decisión de descansar y degustar los aperitivos que prepararon con anterioridad en la cocina.
–Sin duda, los emparedados son mi especialidad –orgullosa, le ofreció uno a Marco, comiéndolo en seguida, convenciéndose que tenía talento para la cocina.
–Antes tenía una interrogante sobre mi alumna aprendiendo a cocinar y si lo aria bien. Pero ahora, me lleno de alivio y satisfacción al darme cuenta que si alguna vez llega a vivi