A Kylian le dió igual que tuviese al Sacerdocio en el departamento que Nicole y Selene compartían. Quería sentarse a tomar algo con la chica porque estaba seguro de que ella podría llorar en cualquier momento. Su cara no lo demostraba, pero quien sabe, igual no la conocía lo suficiente y le daba incomodidad de que la gente pudiera verla siendo débil.
—Esto es lo más que puedo ofrecerte porque no sé qué te gusta —le entregó un café helado de vainilla mientras se sentaba, alzó una ceja porque ese