Jhon volvió a la oficina, y pasó el resto de la tarde sumergido en sus planos.
Realizó llamadas con su equipo de Nueva York, sin siquiera preguntar por los trabajos pendientes de Arielle.
Cerraba los ojos, apoyando su cabeza en el respaldo de la silla, y masajeando su cien.
—Rania .. Rania... por qué eres tan conformista mujer...y tú, Ainar... Ainar. —pensó, tomó su teléfono y buscó el contacto de Ainar, leyó el mensaje una y otra vez
"También deseaba verte, después de nuestra apasionada noch