LEANA
Prefiero no responder, pero la mujer insiste, no me gusta cómo me habla y sobre todo a Aleksa aunque ella no se deja.
—Eso a usted no le importa señora.
No quiero ser grosera, pero la actitud de la señora no da para nada mas.
—Insolente —me mira mal —ten cuidado como me hablas.
—Si, como sea, no puedes ingresar a ver a Nikolay.
Se impone nuevamente Aleksa
—Si yo no entro, esa mujer tampoco por muy que tengan en el vientre el hijo de Nikolay.
No te atrevas, no tienes por qué c