CAPITULO 52
Luciana abre los ojos, siente que sus piernas le tiemblan, mientras Antonio no deja de amenazar con el arma.
Ernesto la agarra con fuerza de la cintura, está nervioso, pero su ego no le permite dejarse ver derrotado por Antonio, ese lobo que detesta.
— Nunca aceptaste un No por respuesta — Antonio intenta conciliar con Ernesto — Los ejércitos de mi manada, la de Mateo y Adrián estamos aquí, vamos a matarte así que rindete, quizás considere perdonarte la vida.
—¿ Quien te dijo que qu