Mundo ficciónIniciar sesiónLa carta llegó un martes, metida entre una factura de servicios y un catálogo de suministros de oficina que nadie había pedido, con el membrete de un despacho legal en letras negras y sobrias que no necesitaban levantar la voz para hacerse sentir. Patricia la dejó sobre el escritorio de Karla sin decir nada,







