Esmeralda
El frío del viento golpea mi rostro. Dia me pide a través de un mensaje de W******p que la espere. Son las cinco de la mañana en Nueva York y debemos recibir a algunos proveedores. La Navidad está cerca y, como en los dos años que llevamos con nuestro restaurante-bar, tenemos muchas reservaciones. La ubicación del lugar nos ha dado un éxito que nos sorprendió a todos.
Subo a mi carro y enciendo la calefacción. Veo a lo lejos a mi amiga abrazándose a sí misma. El invierno ha sido duro,