Cuando llegamos a un lujoso local de ropa entendi que el no mentia. El fue el primero en salir del carro rodeandolo para abrirme la puerta de mi lado, extendió su mano y me miro por unos segundos hasta que la tome permitiendole que me ayudara a salir del carro.
- Descuida, suelo ser un caballero .. -murmuro cerrando la puerta-. Lamento si no estas acostumbrada a eso.
No dije nada, ni me atreveria a decirlo. El entendió lo incomoda que me habian puesto sus palabras pero tampoco podria objetar