Sorpresivamente la fiesta acabo siendo un lujo para todos los invitados quienes se retiraron felices deseandonos un buen camino por delante. Mi madre en muchas ocasiones trato de hablar conmigo para poder aclarar y despejar toda su furia de lo sucedido con Esteban pero William en ninguno de esos instantes se lo permitió.
Cuan agradecida estaba por ello.
Al acabar la fiesta, nos fuimos hacia nuestra casa junto a William y sus padres también. Ellos cuatro eran las personas mas felices del plane