Rebecca está al borde de la piscina, conversando animadamente con sus amigas.
– ¿Cuánto tiempo tienes que mantener el brazo inmovilizado?? – Pregunta Rebecca.
– Creo que, como máximo, dos semanas. Fue solo una luxación. No te preocupes, amiga. – Responde Susan, con una sonrisa tranquilizadora.
– ¿Fui yo quien causó la pelea, verdad? – Pregunta, desanimada. – No recuerdo mucho.
– Sí, fuiste tú, amiga. Le contaste a tu esposo que André te llamó acompañante de lujo. – Responde Melissa.
– André es