En la sala de reuniones, los cuatro hombres se miran entre sí, tratando de comprender lo que desencadenó la reacción intensa de Alex, especialmente al salir de la sala de manera tan abrupta.
– ¿Qué diablos acaba de pasar? – Pregunta Leandro, perplejo ante el comportamiento de Alex.
– No tengo la más mínima idea, pero algo está muy mal. Alex ni siquiera leyó el contrato. Parecía aterrorizado por lo que escuchó en la llamada. – Constata Richard, guardando el contrato en el sobre. Al salir de la s