Mundo ficciónIniciar sesión—Mi hijo se llama Fernando Barbieri Romaní, y si no he podido venir antes es por mis múltiples ocupaciones — Los presentes observaban atónitos, parecía que era un careo ninguno quería dar su brazo a torcer, era imposible la profesora no supiera quién es murmuraban todos, ella si lo sabía o sospechaba, pero no le daría ese gusto.
—A claro ya decía yo que tenía un aire a Fe







