NO DIGO QUE SACO LAS GARRAS MI DULCE ROSSE TODO POR EL PEQUEÑIN QUE LE ROBO EL CORAZON , AHORA SI LA VIDA LE SONRIE O ESO QUIERE CREER
—Vamos a tu departamento para que descanses, todo esto es demasiado y está alterando tus nervios — Rosse lo abrazo más subió su rostro lleno de lágrimas y lo miro.
Nunca de los nunca hubiera imaginado que ella le pediría algo como eso, él daría lo que fuera por despertar todos los días con ella en sus brazos, poder oler su aroma a cítricos que deja su cabello s