ESE NIÑO ES TAN DULCE QUE ME LO COMO , DE VERDAD QUE LOS TRES SE MERECEN SER FELICES
—¡Martín eso es la mejor noticia que me han dado! A partir de hoy creo en la dichosa justicia divina — Mientras le invitaba un trago a Martín, quería celebrar sentía que le habían quitado un peso de encima hacia una hora.
—Señor no es necesario —Tratando de rechazar el trago que Doménico le estaba ofreciendo.
—¿Cómo qué no? Martín más que mi empleado, eres como un amigo, y la caída del maldito de Sandro es lo