Derek la soltó, pero solo para ponerse de pie y buscar la hebilla de su cinturón y luego su cierre. Se bajó los pantalones junto con los bóxers, sacando las piernas de ellos antes de volver a mirarla.
Se agarró el pene, acariciándolo mientras la miraba fijamente.
—No va a ser lento, Liv —le dijo, respirando con dificultad, mientras una erótica intensidad llenaba sus facciones—. Voy a tomarte rápido y duro, pero va a ser bueno. Maldita sea, no puedo esperar, va a ser tan bueno.
—Estoy lista para