LO QUE NO SE PUEDE TOCAR
[JULIAN]
No duermo más de lo necesario para no colapsar, y aun así, cuando llego a la empresa al día siguiente, la sensación no es de cansancio sino de claridad incómoda, como si durante la noche todas las piezas hubieran terminado de acomodarse en un lugar que no quiero aceptar.
Elara.
Dominic.
El dinero.
Nada de eso está separado.
Nada de eso es casual.
El edificio todavía está despertando cuando entro, con los primeros empleados ocupando sus puestos y el ruido crecie