Alina, no tenía idea del gran cambio que el atractivo CEO, haría por ella y por su hijo, Dorian tenía planificado paso por paso, todos sus movimientos estaban calculados, debía hacerlo así por qué cuándo llegara el día de enfrentarse a sus padres, no quería darles la más mínima oportunidad de dañar lo que tenía con Alina
Había pasado una semana ya desde que la bella diseñadora, llegó a la enorme mansión Tigre Azul, ella apenas podía levantarse de la cama, a comer, los vómitos no le daban tregua