Entré en el baño corriendo, casi sin darme tiempo a cerrar con el cerrojo, vomitando todo lo que mi estómago contenía, quedándome después sentada unos minutos en la tapadera del inodoro. Me lave los dientes y salí del cuarto del baño, viendo a Liam ya vestido
— ¿Qué te ha pasado? ¿te ha sentado mal la cena? — me preguntó
— No estoy acostumbrada a cenar tanto y luego que me echen dos polvos — le dije– ¿Te tienes que marchar? — pregunté
Liam se acercó a mí rodeando mi cintura con sus brazos, besá