El Hades no entendía nada de lo que estaba pasando, la madre de sus hijos desangrándose en el cuarto de baño, ¿por qué? no tenía sentido, el mafioso manejaba a alta velocidad, necesitaba llegar cuánto antes al lado de Romina, ver qué estaba viva con sus propios ojos
— ¡Apresúrate, Ray, ya llegamos, entra con ella o se nos va a morir aquí y después nosotros por qué el Hades nos va a matar!
— ¡Ya voy, carajo, creo que no le queda mucha sangre en el cuerpo, ella está empapada y yo también, e